domingo, 3 de enero de 2010

Marcha por la paz y la no violencia

¿Por qué ?


 

Porque el hambre en el mundo puede resolverse con el 10% de lo que se gasta en armamento. ¿Podemos imaginar cómo sería si se destinara el 30 o el 50% para mejorar la vida de la gente, en vez de aplicarlo en destrucción?

Porque eliminar las guerras y la violencia representa salir definitivamente de la prehistoria humana y dar un paso de gigante en el camino evolutivo de nuestra especie.

Porque en esta aspiración nos acompaña la fuerza de las voces de cientos de generaciones anteriores, que sufrieron las consecuencias de las guerras, y cuyo eco sigue escuchándose hoy en todos los lugares donde siguen dejando su siniestra estela de muertos, desaparecidos, inválidos, refugiados y desplazados.

Porque un "mundo sin guerras" es una propuesta que abre el futuro y aspira a concretarse en cada rincón del planeta en el que el diálogo vaya sustituyendo a la violencia.

¡Ha llegado el momento de hacer oír la voz de los sin-voz! Millones de seres humanos piden por necesidad que se acaben las guerras y la violencia.
Podemos conseguirlo uniendo todas las fuerzas del pacifismo y de la no-violencia activa del mundo.
Unas 15 mil personas marcharon por la paz mundial en Punta de Vacas
El cierre de la "Marcha Mundial por la Paz" tuvo un gran cierre con la presencia masiva de manifestantes que abogaron por un mundo sin violencia en la localidad cordillerana. "Esta marcha no culminará hasta que se acaben las guerras", señalaron los voceros al finalizar el acto y como corolario pidieron que Latinoamérica sea región libre de armas nucleares.

Al grito de "Paz, fuerza y alegría", unas 15.000 personas de los cinco continentes cerraron esta tarde la `Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia´ en la localidad mendocina de Punta de Vacas, casi en el límite internacional con Chile y en plena Cordillera de Los Andes.

Los discursos de los representantes de los cinco continentes comenzaron a las 18, cuando aún la tarde soleada iluminaba los picos andinos y donde el mensaje de paz inundó los corazones de todos los presentes.

"La primera Marcha Mundial por la Paz ha sido posible", inició el activista español Rafael de la Rubia, quien resumió y compartió los distintos momentos vividos por los integrantes de esta movida internacional a lo largo de su recorrido.

Desde el escenario montado al pie de la Cordillera, el español pidió que la paz "se incluya en los derechos humanos", y que "Latinoamérica sea una región libre de armas nucleares".

"Esta marcha no culminará hasta que se acaben las guerras y se instale la cultura de la no violencia", remarcó.

Junto a De la Rubia, hablaron Bhairavi Sagar, de India; Giorgio Schultze, de Italia; Gemma Suzara, de Filipinas; Tony Robinson, de Inglaterra; Pía Figueroa, de Chile; Sandra Amor, de Argentina; y Tomás Hirsch, de Chile.

Se trató de personalidades vinculadas a la paz, la filosofía y la política, quienes dieron su mensaje final en reclamo de la finalización de las guerras, el desmantelamiento de las armas nucleares y el cese de todo tipo de violencia (física, económica, racial, religiosa, cultural, sexual y psicológica).

Según los organizadores, unas 15.000 personas se reunieron en el Parque Punta de Vacas, donde todos cerraron la marcha con un show musical que dieron varios artistas congregados.

Junto a los músicos llegados de distintos confines del planeta Tierra, hubo varios grupos de danzas típicas que amenizaron la jornada hasta entrada la noche.

La Marcha Mundial ha sido organizada por el Movimiento Humanista a través de uno de sus organismos, Mundo sin Guerra, y arrancó el 2 de octubre en Wellington, Nueva Zelanda.

Así recorrió países de Oceanía, Asia Oriental y Continental, Europa, África y América hasta llegar el 31 de diciembre a Mendoza.

Para ello, varias dotaciones de Gendarmería y de Policía de Mendoza realizaron un operativo especial para evitar inconvenientes en la circulación de vehículos en alta montaña.

Ayer se realizó un acto al pie del Aconcagua, donde habló el líder humanista Mario Luis Rodríguez Cobos, más conocido como Silo, y su discurso fue traducido en diecisiete idiomas.

El evento pudo seguirse en vivo desde Internet, a través de la página www.parquepuntadevacas.org/live.html