miércoles, 9 de junio de 2010

Para la niña de Roma


Chiquita,
Nada será fácil pero siempre habrá sonrisas.
Verás un sol redondo que en ocasiones aparecerá,
Y en otros momentos la lluvia lo esconderá,
como las sorpresas,
como los malos días.
Siente la humedad de los besos,
De aquellos amados.
Llena tus sueños de flores y,
las luciérnagas visitarán tus noches.
Cuenta las nubes con formas de niños,
de flores,
de asnos.
Inventa cuentos con brujas que se convierten en saltamontes.
Liebres que son lentas y Perezas que tambores bailan
No hay limites en esta tierra
Es tuyo este campo.
Grita a todos los viejos que te escupen sus años,
Queriendo atar tus ganas a su pasado.
A sus atrasos.
No le debes nada a nadie,
Mas que sonrisas, más que saltos.
Abraza aun cuando creas que se congelan ya tus manos,
Susurra canciones nuevas que alegren el andar de tus pasos.
La esperanza está en el aire y nada ni nadie podrán espantarla,
Porque es tu compañía eterna y,
Destinada a tu vida acariciar
Mírame aun cuando no te vea…
Que mi deseo es que siempre estés a salvo,
Aun cuando no me debas ni un suspiro de tus labios.
Hay Ángeles que te rodean,
Y yo soy uno de tu pasado.
No pierdas la magia que te rodea,
No derrames la inocencia de tus ojos
Recuerda que la vida es tuya,
Y sin deudas has quedado.
Desde ya diste alegría,
Ahora solo sigue cantando.
(Dedicado a una niña que no conocí)
Melina Victoria Mireles Blanco-Uribe