domingo, 6 de septiembre de 2009

La Quebrada de Humahuaca,




La Quebrada de Humahuaca,
provincia de Jujuy, fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Durante la sesión realizada el 2 de julio en París, Francia, el valle andino que se extiende por 155 kilómetros en el noroeste argentino, obtuvo el voto unánime de los 21 integrantes del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, que calificó el paisaje como un "sistema patrimonial de características excepcionales".

La Quebrada de Humahuaca constituye un itinerario cultural de 10.000 años. Por sus senderos caminaron aborígenes de distintas etnias, y que aún hoy conservan creencias religiosas, ritos, fiestas, arte, música y técnicas agrícolas que son un patrimonio viviente.
Con esta declaración, la UNESCO se compromete a apoyar el desarrollo educativo y sustentable de la zona, y la preservación de la cultura de los pueblos originarios.
Fue incluida en el rubro de Paisaje Cultural.
Esta es una nueva categoría, en la cual los bienes patrimoniales representan una síntesis entre paisajes naturales y recorrido cultural, ya que la zona de Humahuaca fue la vía ineludible de comunicación entre el Alto Perú y el Virreinato del Río de la Plata.

La Quebrada de Humahuaca conjuga una serie de atractivos naturales, culturales e históricos, con lo que la provincia tiene una gran afluencia turística. Comienza a 39 kilómetros de San Salvador de Jujuy, por la ruta 9, y abarca unos 170 kilómetros de valles y montañas trazadas de sur a norte. Las sierras presentan distintas tonalidades de acuerdo con los minerales que las conforman. Ese paisaje se encuentra entre los 2000 y 4000 metros de altura sobre el nivel del mar, y tiene una franja de 13 kilómetros de ancho regada, en tiempos de deshielo, por el Río Grande, fresco y caudaloso.

Volcán es el primer pueblito de la Quebrada, desde San Salvador de Jujuy. Más adelante está Tumbaya, a 2094 metros de altura, con su capilla del siglo XVIII y un manantial donde, según la leyenda, bebió San Francisco Solano. La feria artesanal de Purmamarca, el museo de historia nacional construido en 1772 en Posta de Hornillos y los carnavales de Maimará, son otras de las atracciones de este lugar. En Tilcara se revive la tradición aborigen, con la presencia de la fortaleza de Viltipoco, último cacique de la tribu de los omaguacas, que ofrecieron tenaz resistencia a la colonización española. En Huacalera, un monolito indica el cruce del Trópico de Capricornio y luego aparece ante los ojos del viajero el pueblo de Humahuaca, con sus casas de adobe, callejuelas estrechas y empedradas y la iglesia con sus cuadros de la escuela de Cuzco, Perú. Entre sus atracciones culturales se encuentra el Pucará de Tilcara, una fortificación que los aborígenes construyeron en la cima de una montaña, desde donde se domina el valle y los caminos de acceso.

Este tipo de obras se encuentran insertas en el Camino del Inca, que nacía en el Ecuador y se extendía hasta el sur de la provincia de Mendoza, en la Argentina. Ese recorrido es otro de los sitios que la UNESCO analiza incluir en la preciada nómina. La Quebrada es un tramo de esa gran ruta utilizada por los incas. Ahora, la Argentina junto con Ecuador, Colombia, Bolivia, Perú y Chile está preparando una presentación conjunta ante la UNESCO que, de concretarse, sería histórica, pues marcaría una política de integración cultural entre distintos países de América Latina.

Este verano fui a pasar mis vacaciones a este hermoso lugar, es imponente por sus paisajes, pero me impactó la buena gente, sencilla, educada y amigable. Les dejo algunas fotos de ese lugar, para que se entusiasmen y se den una vuelta por esos pagos.

2 comentarios:

Avelaneira Florida dijo...

Gracias, Laura, por estas maravilhas!!!!!

Gostaria muito de um dia também poder aí estar e usufruir de todas elas!!!!

Que todos vós as preservem da melhor forma possível para que o MUNDO AS NÃO PERCA!!!!

BESOS!

Laura Patricia Eyheramonho dijo...

Tratamos de resguardar esta belleza para las generaciones venideras, pero siempre hay algún desaprensivo, que corta los cardones, que están prohibida su comercialización, o los viajeros que tiran basura, por todos lados. En mi país lamentablemente, no hay conciencia ecologica.

Espero que un día nos conozcamos personalmente. De hecho mi hija el año que viene viaja para allá para recorrer Europa, junto a su amiga.
Un saludo Laura